A propósito de la conmemoración del 8 de marzo
Día Internacional de la Mujer
Fermina Arellano
Respecto a la conmemoración del 8 de marzo del 2026, el Dia Internacional de la Mujer, aportaré algunos datos poco conocidos que se han publicado y que no coinciden con la historia que, año con año, se repite al hablar del por qué este día es tan emblemático.
Primeramente, la fecha es completamente feminista, ya que nace de la respuesta a una ideología que perpetúa la exclusión de las mujeres en el mundo social, económico y político, como efectos del patriarcado.
Esta fecha, de acuerdo a esta información, fue creada en un contexto político-feminista en la pugna entre los feminismos del sufragismo de Norteamérica y el socialista ruso.
La teórica feminista brasileña Naumi A. de Vasconcelos, en su artículo: ¿Existió realmente el 8 de marzo? “caracteriza primero lo que pasaba en los grupos de mujeres, y señala como una división entre “feministas socialistas y socialistas feministas”. ambos de principios del siglo XX, movimiento que de acuerdo a la teoría de Naumi: su origen no es un sacrificio de las mujeres, sino el de una victoria.
Ahora, veamos otra versión, que señala que el 8 de marzo de 1917, fue declarado el Día Internacional de la Mujer Comunista, después que, en esa fecha, “una gran cantidad de mujeres, contrariando las órdenes del partido, que persistía en que “todavía no es la hora”, deciden no esperar más y salen a las calles de Petrogrado, iniciando así la Revolución Rusa.”
Las versiones anteriores contradicen la más conocida, el incendio ocurrido en una fábrica textil de Nueva York a comienzos del siglo XX, donde murieron quemadas las obreras que hacían una huelga.
Según la historiadora Renée Côte, no existen pruebas documentales sobre este hecho. Una versión que, además, tropieza en un escollo histórico: el 8 de marzo de 1908 cae en un domingo, día poco indicado para hacer estallar una paralización de trabajo.
El origen del 8 de marzo es otro y nada tiene de sacrificio, sino de victoria. Descubrimiento sorprendente que, aparecido en un libro lanzado en 1984, a 40 años de su publicación, todavía sigue siendo desconocido.
El artículo en comento de Naumi A. de Vasconcelos, nos acerca a la verdadera historia que dio origen al «Día Internacional de la Mujer».
En 1901 surge en los Estados Unidos la «Unión Socialista de las Mujeres», cuya principal preocupación era convencer a los socialistas de que las mujeres podrían serles muy útiles, puesto que, como dijo una de sus portavoces, ellas se caracterizan por una persistencia que «no les daría reposo hasta que no convirtieran a su país, a sus maridos y a sus amantes al socialismo».
Pero ni siquiera un proselitismo tan abierto pudo conseguir las simpatías del partido para la reciente Unión, que fallece, sin pena ni gloria y de cólera recesiva en 1904.
EL PRIMER «DÍA DE LA MUJER»
El período comprendido entre los años 1904-1908 nos ofrece un negro panorama para las socialistas feministas, y muy florido para las feministas socialistas, que proceden a formar, por cuenta propia, los Clubes de Mujeres, que aun proliferan en los Estados Unidos, mientras las otras callan en las reuniones partidarias. (Lo que me recuerda varias expresiones de compañeras de los partidos actuales). Caso Baltazar Gaona.
La campaña por el sufragio femenino, así como sus pretensiones de «educar a las mujeres para el socialismo» son consideradas, por los camaradas de aquel entonces, como cosas que se pueden «dejar de lado». Según las mismas mujeres de esos tiempos, no constituían en los partidos más de un 20 por ciento. Del mismo modo la representatividad de las mujeres como delegadas del partido no alcanza el incremento esperado. Como se ve, esta es una historia antigua.
Llegamos a 1908 y nada de 8 de marzo. Pasa algo, pero es el día 3 de mayo. No en Nueva York, sino en Chicago. No se trata de una huelga, sino de una Jornada de las Mujeres en el teatro Garrick, con el fin de «movilizarse por el voto femenino y contra la esclavitud sexual».
Se trata del primer «Women’s Day». La sorpresa aumenta cuando se constata que, en agosto de 1910, en Copenhague, con ocasión de la Segunda Conferencia Internacional de las Mujeres Socialistas, Clara Zetkin, propone que «se siga el ejemplo de las camaradas norteamericanas por los derechos políticos de las mujeres y que se instituya un Día Internacional de la Mujer», sin indicación de mes o día, para ser celebrado anualmente. Por lo tanto, esa celebración se realiza siempre los domingos, por razones fácil de adivinar.
Llega el año 1917 y con él, el primer 8 de marzo. «Una gran cantidad de mujeres trabajadoras, contrariando las órdenes del partido, que encuentra en: «todavía no es la hora», decide no esperar más y sale a las calles de Petrogrado el 8 de marzo de 1917 (27 de febrero según el calendario ruso), precipitando la revolución rusa.
Esa es la verdad histórica, boicoteada incluso entonces, pero que dos expulsados, Trotski y Kollontai, dejaron documentada. La decisiva participación de la mujer en aquella revolución, se demuestra, además, en el hecho de que los primeros 8 de marzo fueron llamados «Día Internacional de la Mujer Comunista»
Posteriormente, a partir de la década de los 60’s, los movimientos feministas europeos y norteamericano “hicieron revivir, cada año, esta famosa y mítica fecha”, repitiendo cada vez la segunda versión y además progresivamente se fue perdiendo el término comunista.
Sólo después de varios intentos (uno en 1911, otro en 1917 y el último en 1921) la ONU decide otorgarle a esta conmemoración el carácter de oficial a nivel mundial, en 1975, durante el Año Internacional de la Mujer, a consecuencia de la 1ra. Conferencia internacional de la mujer, celebrado en México.
La conmemoración de este día tiene como objetivo hacer consciente a la sociedad entera de la necesidad de atender y solucionar directamente los requerimientos justos de las mujeres, entre los cuales está la demanda urgente e indispensable de sensibilización a los tres órdenes de gobierno, quienes deben velar por la seguridad de la ciudadanía, sin distinción de sexo, y defenderla frente a las injusticias que cotidianamente se cometen contra la mitad de la humanidad, por el mero hecho de ser mujeres. Espero haber contribuido a darle mayor claridad a esta fecha, tan importante para las todas las mujeres michoacanas, del país y del mundo.
