José Arturo Villaseñor Gómez
Presidente de la Asociación de Cronistas de Michoacán

 

Explicación para estudiantes de nivel básico y de nivel medio. El Acto y desfile que se realiza cada año el día 5 diciembre en el municipio de Acuitzio es para conmemorar un hecho muy importante a nivel mundial: Ese día se cambiaron un número importante de prisioneros de guerra a quienes en lugar de fusilarlos se les perdonó la vida. Los hechos tienen un principio y una finalidad que a continuación relataremos

Al iniciar la vida como nación independiente de España en 1821, los mexicanos no sabían qué tipo de gobierno debían implementar, por esa diferencia iniciaron los conflictos internos: unos querían un gobierno en el cual la situación siguiera igual, es decir manteniendo las diferentes clases ygrupos sociales, en donde, los militares, los hacendados y los miembros de la Iglesia católica siguieran en el poder, con un gobierno parecido al español. El otro grupo buscaba que precisamente desaparecieran esas diferencias y que quienes accedieran al poder fueran abogados, maestros y cualquier persona que tuviese aptitudes para participar en el gobierno, que debía tener para su mejor funcionamiento un ejecutivo, un legislativo y un judicial, y que, además, los miembros de la iglesia (sacerdotes y religiosos dedicados al culto de cualquier religión NO DEBERÍAN TENER CARGOS PÚBLICOS). El conflicto se hizo muy fuerte, y surgió el odio y la guerra entre mexicanos.

La iglesia no estaba dispuesta a perder su poder económico, político y social, ni la influencia que tenía en la mentalidad de los mexicanos, así que la lucha fue durante más de 40 años por imponer un modelo de país. En tanto México perdió la mitad de su territorio en el año de 1847. Por lo que el grupo de los liberales (quienes querían un gobierno político sin la participación del clero), se infiltraron en el congreso nacional y lograron construir una Constitución en 1857, que en sus artículos declaraba la separación de la iglesia y el estado en los asuntos de la vida pública de los mexicanos. La iglesia protesto con las armas, por lo que al año siguiente inicio la Guerra de Reforma que duraría de 1858 hasta 1861. En esa dura guerra triunfaron los liberales encabezados por Benito Juárez sobre los conservadores. Estos últimos no satisfechos con su derrota acudieron al Rey de Francia Luis Napoleón III, y al papá Pío IX, para pedirles apoyo. Luis Napoleón les apoyará económicamente y propuso al príncipe austriaco Maximiliano de Habsburgo, quien llegaría a México en 1864 acompañado de su esposa Carlota y más de 30,000 soldados provenientes de Francia, que era una potencia mundial en economía y armamento, es decir con el mejor ejército del mundo de ésa época.

Con Maximiliano y la emperatriz Carlota de Bélgica llegó también un grupo de soldados también del país de la emperatriz, eran un regalo de su padre, el rey Leopoldo, así pues, los soldados belgas entraron a Michoacán en el año de 1865, en el mes de abril, venían en plan de guerra para pacificar a un estado de Michoacán que no se quería someter a los conservadores ni al emperador Maximiliano. Traían buenas armas, hermosos caballos, buenas ropas, comida abundante, buena paga, y actitud de superioridad, contra un ejército republicano que en Michoacán luchaba en la guerra de guerrillas desde Zitácuaro, Huetamo, Apatzingán, Uruapan, Tacámbaro, Ario de Rosales junto con otros poblados y municipios. Al frente de ellos estaba entre otros líderes el abogado, escritor, novelista y Poeta Vicente Riva Palacio, que era nieto de Vicente Guerrero el consumador de la Independencia.

El día 3 de abril del año de 1865 llegaron los belgas al poblado de Acuitzio, venían de Morelia, buscaban al general Nicolás Régules para combatirlo, duraron tres días en ese poblado, se hospedaron en el panteón que estaba en el atrio del templo de San Nicolás de Tolentino, tomaron las cruces de madera para hacer sus fogatas y preparar sus alimentos. Partieron rumbo a Tacámbaro, ahí se dio el combate contra el general Régules, quien los derrotó el día 11. En el combate murieron muchos hombres de ambos bandos, sin embargo, los belgas que sobrevivieron fueron llevados a Huetamo y ahí estuvieron prisioneros un poco más de siete meses, hasta que fueron canjeados el cinco de diciembre en Acuitzio. No obstante, fue Muy difícil que se lograra éste intercambio, hubo problemas: por ejemplo, en Uruapan en octubre de ese año de 1865 el coronel conservador fiel seguidor del imperio fusiló a los generales José María Arteaga y Carlos Salazar, junto con otros jefes liberales, trayendo más de 200 prisioneros a Pátzcuaro.

Desde que cayeron prisioneros y fueron trasladados a Huetamo Vicente Riva Palacio, desde su visión liberal y humanista dio un buen trato a los belgas prisioneros. También preocupado porque había caído presa en otras batallas y en otros lugares de Michoacán y el país buscaba negociar un canje. Éste cobro forma, cuando en noviembre intento negociar con Ramón Méndez, el Asesino de Uruapan, sin embargo, Méndez trato de hacer un canje desigual y ofensivo, pues quería un cambio de general por general, grados por grados, Riva Palacio proponía un cambio por igual, hombre por hombre, sin importar grado. Así las cosas, Riva Palacio contacto al jefe de Méndez, el comandante general del ejército francés Aquiles Bazaine y contactar al mismo Maximiliano y a Carlota, logrando el canje de manera humanitaria y de acuerdo a las leyes internacionales de guerra. Cruzaron muchos oficios ambos generales y por fin se pusieron de acuerdo. Además del canje en físico, se logró acordar el canje en todos los sitios del país en qué hubiera prisioneros de esa guerra.

La mañana del 5 de diciembre de 1865, llegaron a Acuitzio, provenientes de Huetamo, pasando por Tacámbaro, entrando al sur del pueblo, a las 10 am los cerca de 200 prisioneros belgas y un buen número de presos mexicanos que estaban también con los conservadores, custodiados por el teniente coronel Agustín Linarte, en tanto los cautivos liberales provenientes de Morelia y Pátzcuaro custodiados por Bisartde Bocarmė entraron también al centro del Acuitzio, a la plaza principal. Tras saludarse los jefes de cada grupo de presos y leer en voz alta el pase de lista, se dio la orden de avancen y de romper filas, para que los prisioneros libres se integraran cada cual a su ejército. Dice el escritor Eduardo Ruiz, quien era secretario de Vicente Riva Palacio, que hubo una comida más tarde, ahí convivieron todos.

Esa acción del Canje logró trascender los niveles locales, estatales, nacionales y a nivel mundial como uno de los actos más importantes en cuanto a las leyes de guerra y principios de humanismo que debe hermanar a las naciones. A partir del término de la Guerra, con la muerte de Maximiliano y el triunfo de Juárez, años más tarde, en Michoacán iniciaron los festejos ya en el porfiriato, y se decretó festejar el Canje en Acuitzio con fiestas, actividades cívicas y desfiles conmemorativos. El día 16 de diciembre de 1901, el gobernador de Michoacán, Aristeo Mercado y el congreso de Michoacán decretan en recuerdo al cambio de prisioneros, poner   oficialmente a esa Villa (elevada a esa categoría el día 10 de octubre de 1888), el nombre de Acuitzio del Canje.

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