Aprender a vivir bien
Aprender en la Vida
Tranquilino González Gómez
Muchos afirman que el objetivo de los seres humanos al venir a este planeta es aprender. Efectivamente es un componente muy importante, porque desde que nacemos iniciamos con el aprender a respirar, a tomar la leche del seno materno y a llorar para que se nos atiendan nuestras necesidades, ya que no podemos hablar y solo hay la opción del llanto.
Aprendemos de la vida y en la vida. Por principio a hablar el lenguaje de nuestros padres, a dar los primeros pasos, a comer los alimentos que se nos dan en la casa. Asimilamos los diferentes hábitos, instrucciones, obligaciones y modos de comportarnos. Nuestro hogar y la familia es nuestra primera escuela en la vida.
Los primeros maestros son nuestros padres o tutores. Estas enseñanzas serán las bases y el marco referencial, sobre el cual, como dicen los teóricos del aprendizaje significativo, tendrán que construirse los nuevos saberes. No existe con todo y eso una Escuela de Padres de Familia donde se nos cómo educar a nuestros hijos y darles la mejor formación para que aprendan a resolver adecuadamente los diferentes y variados problemas de sus vidas.
La educación pasa por todo un proceso para quedarse en la vida de un ser humano. La percepción personal de los objetos de conocimiento, de los sujetos, de los hechos o fenómenos que se presentan en la vida; la manera en que los comprendamos le darán identidad a esos saberes y a nuestras respuestas.
Las primeras lecturas de nuestra realidad y sus significados, la memorización e intento de comprensión, lecturas más profundas y modalidades de aprendizaje, para llegar a la aprehensión de ese saber, que tendrán que constatarse en la teoría y la demostración empírica, en esa praxis que define al ser humano, para que a través de su consciencia construya la versión global de su ser, con su visión del mundo y así tener las experiencias que requiere para resolver sus necesidades.
No pretendo desarrollar una teoría del conocimiento ni del aprendizaje, sino expresar elementos que cada quien considere importantes para que realice su propia versión. En lo individual cada ser humano tiene sus propios intereses y sus maneras de aprender lo que requiere a lo largo de su vida.
La otra parte es el ambiente y circunstancias de la sociedad donde se vive, las condiciones que existen e impactan ese aprender en la vida. Actualmente los medios de comunicación tienen una gran influencia en lo que aprenden los niños, jóvenes y también los adultos. La gran cantidad de información que manejan y la incapacidad de seleccionarla y utilizarla de manera positiva es un gran problema.
Lo primero que debemos aprender es a cuidar nuestra salud. En las escuelas se nos da información académica que nos ubican con el concepto de la salud. En los hechos la medicina y sus instituciones abordan los problemas de salud desde la perspectiva de las enfermedades y su curación, y el aspecto central de cómo cuidar nuestra salud desde nuestra edad temprana no se atiende adecuadamente.
Existe una gran deficiencia en el sistema de salud, ligada a los intereses de los farmacéuticos y las medicinas, que son de los más grandes negocios, a costa de las enfermedades de las personas y de sus vidas. Muchos problemas de salud no se atienden con anticipación ni se usan nuevos descubrimientos debido a lo que representan económicamente para las industrias de los medicamentos.
La salud requiere alimentarse bien, dormir mejor, saber descansar, hacer deporte, tener un trabajo y actividades que nos agraden y un sano esparcimiento, todo un cuidado en la limpieza de nuestro cuerpo y del espacio donde habitamos y trabajamos. Hay toda una gama de información al respecto, pero que requiere ordenarse y enseñarse en las escuelas de manera tanto teórica como práctica.
Desde luego que la salud no solo tiene que ver con el cuerpo físico, sino también con la salud emocional, la salud mental y algo muy poco abordado como es la salud espiritual, que se trata desde una visión religiosa, y no como una necesidad de los seres humanos de buscar y trabajar la trascendencia de su ser.
No existe un plan de estudios ni programas institucionales de los gobiernos que aborden la enseñanza-aprendizaje desde una visión para resolver los problemas reales del ser humano y sus sociedades. No existe una enseñanza bien estructurada que nos capacite desde la niñez para un trabajo que nos guste y podamos desempeñar con mayor calidad. Un abordaje desde una concepción holística que considera las distintas versiones de las racionalidades humanas y sus beneficios al aplicarse.
La educación cívica no se toma con el respeto que se le debiera tener en los programas de estudio en las escuelas y solo son rellenos para cumplir los planes de estudio formales. A los gobiernos no les interesa la educación ciudadana y no está considerada su enseñanza. Hay muchos temas pendientes que abordaremos en otras colaboraciones a lo largo de esta serie de Aprender a Vivir Mejor.
Las asignaturas en lo académico parten de una enseñanza memorística, como dicen los pedagogos bancaria, que no articulan adecuadamente estas necesidades de lo humano, y entonces la educación sirve para reproducir el statu quo y el control desde las estructuras creadas para que las elites dominantes mantengan sus intereses y el manejo del poder.
No se crean condiciones ni se abren posibilidades reales para el desarrollo del pensamiento reflexivo, analítico, crítico y transformador, en que los seres humanos puedan desarrollar todas sus capacidades al máximo, con el ejercicio pleno de la libertad y una autodisciplina libre y conscientemente aceptada para el empoderamiento ciudadano y la atención de las necesidades sociales.

