Aprender a vivir bien
Aprender y Aprehender en la Vida I
Tranquilino González Gómez
Muchos afirman que el objetivo de los seres humanos al venir a este planeta es aprender. Efectivamente es un componente muy importante, porque desde que nacemos instintivamente aprendemos a respirar, a tomar la leche del seno materno y a llorar para que se nos atiendan nuestras necesidades, ya que no podemos hablar y solo hay la opción del llanto.
Aprendemos de la vida y en la vida. Por principio a hablar el lenguaje de nuestros padres, a dar los primeros pasos, a comer los alimentos que se nos dan en la casa. Asimilamos los diferentes hábitos, instrucciones, obligaciones y modos de comportarnos. Nuestro hogar y la familia es nuestra primera escuela en la vida.
Los primeros maestros son nuestros padres o tutores. Estas enseñanzas serán las bases y el marco referencial, sobre el cual, como dicen los teóricos del aprendizaje significativo, tendrán que construirse los nuevos saberes.
No existe, con todo y eso, una Escuela de Padres de Familia, donde se nos enseñe cómo educar a nuestros hijos y darles la mejor formación, para que aprendan a resolver adecuadamente los diferentes y variados problemas de sus vidas.
La educación pasa por todo un proceso para asimilarse y llegue a su aprehención en la vida de un ser humano. La percepción de los objetos de conocimiento, de los sujetos, de los hechos o fenómenos que se presentan en la vida; la manera en que los comprendamos y los hacemos propios, le dan identidad a esos saberes individuales y a nuestras experiencias que se ofrecen como respuestas.
Las primeras lecturas de nuestra realidad y sus significados, la memorización e intento de comprensión, lecturas más agudas de esos saberes, estrategias, modalidades y aplicaciones para el aprendizaje, para llegar finalmente a la aprehensión de ese saber, que tendrán que constatarse nuevamente en la teoría y la empiria, en esa praxis que define al ser humano, para que a través de la incrementación de su consciencia construya la versión global de su ser, con su visión del mundo y tener las experiencias para resolver sus necesidades.
La influencia del conocimiento científico y el método que le acompaña, han sido determinantes para los avances y saberes contemporáneos. La física y la química se convirtieron en la base del positivismo lógico, considerando los fundamentos de esta racionalidad que se articula desde la lógica y la experimentación, y encuentra en las matemáticas una expresión que formaliza sus modelos.
El materialismo histórico y el dialéctico, al igual que el existencialismo, la fenomenología y otras racionalidades permiten construir otras explicaciones de la realidad y los fenómenos, y concepciones del mundo, desde los argumentos de la razón bajo el enfoque que les define. La dialéctica ha sido un gran instrumento para organizar el pensamiento y las racionalidades.
Una visión más compleja como la que plantea la dialéctica crítica y la dialéctica constructiva como proceso investigativo, asi como las explicaciones actuales que desde la física contemporánea manejan a la materia como energía condensada, y la energía como vibración, tienen implicaciones poderosas que plantean nuevas formas de relación entre el materialismo e idealismo clásicos.
La realidad virtual, al igual que la intuición en la concepción bergsoniana, permiten el desarrollo de un nuevo saber contemporáneo, que retoma viejos conceptos de las llamadas ciencias sagradas antiguas, como por ejemplo los principios del Kibalyon de Hermes Trimegisto, por citar aquello de que nada esta estático, que todo está en movimiento o de que el universo es mental.
No pretendo desarrollar una teoría del conocimiento ni del aprendizaje, sino expresar elementos que cada quien considere importantes para que elabore su propia versión. En lo individual cada ser humano tiene sus propios intereses y sus maneras de aprender lo que requiere a lo largo de su vida.
La otra parte es el ambiente y las circunstancias de la sociedad donde se vive, las condiciones que existen e impactan ese aprender en la vida. El saber está íntimamente ligado entre el individuo y su entorno social. Actualmente los medios de comunicación social tienen una gran influencia en el aprendizaje de los niños, jóvenes y adultos. La gran cantidad de información que manejan y la incapacidad de seleccionarla y utilizarla de manera positiva es un gran problema.

