La Justicia se Vuelve Ceniza
IMPUNIDAD IV
Luis Manuel Rodríguez García
En la oscuridad caminan
siluetas de poder y de fuerza.
Sonrisas efímeras en la bruma
y muchas preguntas sin respuesta.
Manos inseguras entrelazadas,
testigos pasivos y silenciosos,
miradas cómplices,
un pacto que se sella,
en la penumbra de una sala.
La voz del pueblo ahogada,
susurros de la calle,
donde el hambre grita,
y la justicia parpadea,
como una farola vieja,
a punto de apagarse.
Miro los rostros cansados,
los sueños que se desvanecen,
la esperanza marchita en el aire,
mientras el dinero fluye
hacia los bolsillos llenos,
de aquellos que nunca,
sienten el peso de sus actos.
Las promesas en papel,
se vuelven cenizas,
y la ley es un juego
donde sólo ellos juegan,
donde sólo ellos ganan.
Los muros de la impunidad,
se alzan como castillos,
pero el eco de la verdad,
resuena en las calles,
como un tambor lejano,
que no se silencia.
Construimos nuestras historias,
con el humo de la corrupción,
bailamos en el borde,
del abismo de la negación, en una sombra pesada,
donde el dolor se convierte
que nos sigue,
que nos abraza.
Y sin embargo,
hay una chispa,
una rebelión en el viento,
un murmullo que avanza,
la voz de aquellos
que se niegan a olvidar.
Por cada puñal en la espalda,
por cada lágrima derramada,
por cada rayo de sol,
que se cuela entre las nubes,
la lucha resurge,
como un río indomable,
que busca su cauce,
que grita por justicia
