La desigualdad educativa que presentan los pobladores originarios
Yoreme Mayo
Parte II
Dra. Elvira Martínez Salomón
Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa; México.
martinezsalomonelvira@gmail.com
Planteamiento del problema. A pesar de los avances en materia de inclusión gran parte de los adultos miembros de las comunidades indígenas del norte de Sinaloa continúan atrapados generación tras generación en un ciclo de vulnerabilidad y exclusión educativa. Múltiples factores como la pobreza extrema, las pocas ofertas educativas y la necesidad de insertarse prematuramente en el mercado laboral se convierten en barreras infranqueables para su formación académica.
En esta convergencia que existe entre la limitación educativa y la precariedad económica se genera un círculo vicioso: la falta de escolaridad limita la inserción en empleos bien remunerados, lo que a su vez vulnera el núcleo familiar y abona a la incertidumbre económica. Se vuelve indispensable profundizar en cómo estas dinámicas territoriales y socioeconómicas condicionan la calidad de vida de las poblaciones adultas Yoreme Mayo, de la región del norte de Sinaloa.
Desigualdad. De acuerdo con Moore, Schindler (2016), es definida como la combinación de indicadores económicos respecto de los ingresos y la riqueza, no se puede separar de las diferencias sociales, ya que existe una evidente interdependencia. Si hablamos de educación se puede definir cuando se dibuja una línea que separa a quienes reciben educación media y superior de aquellos que no tienen el acceso, esta es una relación estructuralmente desigual.
La desigualdad en México. Tello (2010), mantiene que la desigualdad en la distribución de la riqueza y el ingreso inhibe el crecimiento económico, por lo que se requieren políticas sociales adecuadas para reducir la pobreza, ya que la misma desigualdad inhibe el crecimiento económico, este autor también considera que se requiere llevar a la práctica una reforma de Estado, donde el eje ordenador sea la justicia social para el crecimiento económico, y recomienda una cohesión social con mayor equidad, y como una porte a la economía plantea trabajar en la consolidación del mercado interno.
Para comprender el mundo Yoreme Mayo, a partir de una relación de desigualdad de carácter histórico ante una sociedad en la que se inserta, que de alguna forma mantiene delimitada la posición de pobreza persistente a lo largo del tiempo, de los pueblos originarios, se busca analizar de manera muy general algunas experiencias de los pueblos yoreme mayo, quienes han modificado algunos aspectos de desigualdad, pero siempre mediante movimientos sociales, Castillo, Espinoza, Campos, (2017).
La desigualdad educativa
Desde la perspectiva de Bourdieu, tanto el acceso como la permanencia a la educación no dependen de un esfuerzo individual, se requiere de capital económico, cultural y social, disponible en las familias y en las comunidades, Martínez (2024). En este sentido, cuando los adultos originarios enfrentan pobreza, empleos precarios, baja escolaridad familiar y limitaciones de infraestructura, sus oportunidades educativas se ven reducidas y se reproduce la desigualdad entre generaciones.
La desigualdad educativa en poblaciones originarias adultas puede comprenderse como el resultado de una acumulación histórica de desventajas sociales, económicas, territoriales y culturales.
En el caso de México, se ha mostrado que la brecha de aprendizaje entre estudiantes indígenas y no indígenas se explica en gran medida por factores socioeconómicos y escolares, especialmente por las condiciones del hogar, la trayectoria escolar y las características de las escuelas; algunos hallazgos permiten sostener que las desigualdades educativas observada en la adultez tiene raíces estructurales tempranas, vinculadas con la pobreza, ruralidad, lengua indígena y el acceso desigual a los servicios educativos, Blanco (2019).
Estudios realizados por El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), muestran que la población indígena, ha enfrentado históricamente condiciones de precariedad y menores oportunidades para ejercer su derecho a una educación intercultural y bilingüe. Esta perspectiva permite relacionar la desigualdad educativa con carencias económicas, rezago social, insuficiencia de servicios escolares pertinentes y falta de políticas sostenidas para atender a comunidades rurales e indígenas, CONEVAL (2013).
En el contexto sinaloense, Soto-Izaguirre, Guerra-García, Real-Audeves y Apodaca-Félix (2020), en la obra La Educación Indígena en Sinaloa, advierten que los sistemas educativos dirigidos a zonas indígenas y rurales presentan resultados adversos frente a los objetivos de inclusión, debido a procesos de aculturación, desplazamiento lingüístico y falta de pertinencia cultural. Esta aportación resulta relevante para estudiar las comunidades del norte de Sinaloa, donde las condiciones económicas y territoriales pueden intensificar el rezago educativo de los pobladores originarios adultos.
En conjunto, estos autores y fuentes permiten sustentar que la desigualdad educativa de los pobladores originarios adultos no debe analizarse como una problemática aislada, sino como una expresión de desigualdad estructural.
Los factores económicos de ingreso, empleo, pobreza, acceso a servicios, vivienda y recursos familiares, influyen directamente en las posibilidades de iniciar, continuar o concluir trayectorias educativas. Por ello, el estudio de las comunidades originarias del norte de Sinaloa requiere considerar la relación entre economía familiar, territorio, cultura, lengua y políticas educativas interculturales.
MetodologíaEl estudio se desarrolla con un enfoque cualitativo bajo una teoría fundamentada, para este diseño permite construir y comprender conocimiento partiendo desde las experiencias significativas de los actores sociales.
Conclusión
Se concluye que los principales hallazgos confirman que la desigualdad educativa y económica que presentan actualmente los pobladores originarios de la zona de estudio se encuentra profundamente relacionado con factores territoriales y estructurales. Una de las principales barreras es la lejanía o bien el difícil acceso a las instituciones educativas, aunadas a las condiciones de pobreza que presentan, son factores que influyen en el abandono escolar a temprana edad, para incorporarse a la actividad laboral.
El bajo nivel educativo favorece la desigualdad educativa, que mantiene a la población originaria dentro de actividades económicas mal remuneradas y bajo condiciones laborales informales, que limitan el acceso a oportunidades para un desarrollo integral y digno.
Finalmente se destaca en la conclusión que durante la estancia en el verano de investigación se logró adquirir los conocimientos teóricos y prácticos, respecto de la investigación, para ser aplicados en futuras investigación y contribuir a la investigación científica.

Referencias
Blanco, E. (2019). Análisis de la brecha de aprendizaje entre indígenas y no indígenas en la enseñanza primaria en México. Revista electrónica de investigación educativa, 21.
Castillo, M., Espinoza, C., & Campos, L. (2017). Régimen de desigualdad y pueblos indígenas en el período postdictatorial: tres vías en la disputa por la igualdad. Estudios atacameños, (54), 217-238.
De Desarrollo Social, S. (2013). Consejo Nacional de Evaluació n de la Polıtica de Desarrollo Social (CONEVAL). Programa de Desarrollo Humano Oportunidades. Coordinació n Nacional del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades. Mexico City, Mexico.
Martin, R., Moore, J., & Schindler, S. (2016). Definiendo la desigualdad. ARQ (Santiago), (93), 30-41.
Martínez Valle, L. (2024). El capital social en los territorios rurales desde la perspectiva de Bourdieu. Estudios sociológicos, 42.
Soto-Izaguirre, J. H., Guerra-García, E., Real-Audeves, J. R. y Apodaca-Félix, A. L. (2020). La Educación Indígena en Sinaloa.
Székely, M. (1995). Aspectos de la desigualdad en México. El trimestre económico, 201-243.
Tello, C. (2010). Sobre la desigualdad en México (pp. 314-y). R. Cordera (Ed.). México DF: Universidad Nacional Autónoma de México.
