Aprender a vivir bien

La Fe en la Vida del Ser Humano

Tranquilino González Gómez

 

La fe mueve montañas. Hoy 12 de diciembre se celebra a la virgen de Guadalupe con la mayor festividad religiosa que se tiene en nuestro país. La virgen de Guadalupe es un símbolo nacional de la fe de los mexicanos en el poder divino para ayudarnos a resolver problemas difíciles y que a veces requieren de verdaderos milagros cuando al parecer ya no hay soluciones humanas.

 

En la ciudad de México en la basílica de Guadalupe y en las iglesias de todo el país donde se venera su imagen, miles de peregrinos llegan a sus santuarios para cantar las mañanitas a las 0 horas, mostrar su fe a la Morenita, pagar mandas por favores concedidos, agradecer por lo recibido, y a pedirle por un futuro de bienestar y salud en lo individual, de la familia y de nuestros pueblos.    

 

La fe es creer en algo o alguien sin dudas sobre la confianza depositada y con la certeza de que se obtendrá una respuesta positiva a la petición. La fe se considera como una carga de energía que condensamos y hacemos realidad para que se exprese en el cumplimiento de lo que queremos.

 

La fe es un elemento humano de que existen fuerzas que rigen leyes universales que trascienden y manejan distintos intereses naturales y materiales. Es una certidumbre instintiva o intuitiva directa sobre quien o en lo que confiamos, sin que existan pruebas empíricas de que lo que buscamos tengan soporte real.

 

Podemos tener fe en la divinidad que creemos, en la vida y sus posibilidades, en un símbolo religioso o espiritual, en un objeto, en la ciencia y los saberes, en el ser humano. Fe en nuestra sociedad y los grandes cambios del país, como en la independencia donde la virgen de Guadalupe encabezó el movimiento.  

 

Lo realmente significativo es que tengamos fe en nosotros mismos, en nuestra autodisciplina libre y conscientemente aceptada, para potenciar al máximo nuestras capacidades y saberes. Fe en el amor, la paz y el conocer, en lo que hacemos y construimos para ser mejores seres humanos. En las rectas y correctas relaciones humanas, en los valores morales y espirituales.

 

Estamos hoy en la era del saber de Acuario, donde la ciencia y el arte se tejen apoyados por la tecnología. Con el inicio de la inteligencia artificial, las redes de comunicación y el desarrollo de la energía solar y nuclear, se abre un universo de posibilidades en la vida del ser humano. Sin embargo, esos cambios nos exigen una mayor comprensión de nuestra naturaleza humana, nuestro crecimiento espiritual y social, para que se exprese como presente y consciencia actuante.

Puede ser una imagen de una o varias personas, multitud, templo y texto

Curiosamente la palabra clave de la era de piscis es Yo Creo, y durante más de 2 mil años la religión cristiana con la fe y los dogmas se mantuvo como el centro de la vida espiritual del mundo. En esta Era de Acuario la palabra clave es Yo Sé, y el crecimiento de la ciencia y la filosofía, marcarán los nuevos tiempos.

 

Sin embargo, el símbolo de acuario muestra que la ciencia y la fe se mantienen juntas, paralelas, sin unirse, pero si caminando al unísono. El desarrollo y crecimiento científico y tecnológico requiere de una nueva espiritualidad que será central en esta nueva etapa de la vida humana.

 

Sin duda la fe ha evolucionado y adquirido nuevos matices acorde a las épocas y circunstancias particulares de las distintas sociedades y culturas donde se practica, En la sociedad actual para quienes tienen una formación más intelectual y científica se tendrá que construir sobre la confianza plena de concentrar las distintas voluntades en un mundo nuevo de justicia y amor.

 

En la edad media la fe al amparo del fanatismo y de la santa inquisición, fue una edad de obscurantismo, donde la creatividad y la investigación de los secretos de la naturaleza y el universo, se tenían que encuadrar con los textos sagradas de la biblia, a riesgo de ser condenados por el clero dominante. Hoy tendrá que servir a esa inventiva y a darle sentido a la vida y su crecimiento.

 

A pesar de los avances de las ciencias y las tecnologías, el ser humano mantiene viva la fe y las necesidades de trascendencia que le dan significado a la vida y la muerte como principio y fin de nuestra existencia en este mundo. Aprender a vivir bien con el equilibrio requerido y con una visión holística de disfrutar de las bellezas de este mundo es vivir ya en el paraíso terrestre.

Puede ser una imagen de multitud y texto

Hasta hoy no hemos sabido que alguien haya logrado mover una montaña con la fe, quizás, porque no exista aun alguien con la fe para lograrlo, o quizás porque el referente de mover montañas sea algo que simbólicamente no haya sido debidamente entendido,

 

 

 

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