La Navidad I

Mtro. Constancio J. Gribaudo


¿Maestro, entonces es cierto que hay un espíritu de navidad?

 

Claro que sí, sin ninguna duda, las fuerzas que se mueven en estas fechas son muy especiales. Cuando el alma va creciendo, ganando en consciencia y experiencias, se va acercando a la gran consciencia de unidad y va entendiendo un poco más de lo invisible que mueve el universo, así surge la necesidad de integración, de volver a la esencia, al ser que somos.

 

Entonces la Navidad se convierte en algo muy interesante pues, es un momento favorable para profundizar y conectarse a la fuente y renacer a lo superior en nosotros mismos.

 

Tantos siglos y si lo vemos desde la antigüedad, miles de años de sabiduría y aun, en general, a los seres humanos, nos cuesta ver la verdad de nuestros cosmos, esa realidad, donde todo está encadenado y trabaja y evoluciona siendo uno… en todo.

Estos tiempos para algunos es algo indiferente, para otros solo algo superficial y para muchos, cuestión de fe, pero lo cierto es que la energía que fluye es diferente al resto del año. Esa influencia que nos impulsa a evolucionar desde el Sol, está más acentuada que en el resto de los meses. Por eso la Navidad es algo tan especial para todo el planeta.

 

Ya estos días antes del 21 y 24 se va notando el contraste, la vibración es otra, las prácticas de las diferentes disciplinas que te llevan al ser, son más fáciles y profundas, todo es más sutil. No importa qué tipo de creencia se tenga o simplemente, que se piense, el universo como lo que es, pura energía, una energía que mueve, recrea, invade, alimenta e ilumina todo, por medio de esa infinidad de partículas que son el Uno y emanan del “principio primordial”, en una unidad increíble con múltiples posibilidades, en lo que vemos y en lo que no vemos.

 

También es una realidad que el Sol está más intenso de lo normal, está más cerca de la tierra y empuja a sentir todo más profundo, la soledad o la compañía, la familia o la lejanía de ella, el aislamiento del resto, el desamor o lo que nos une, el amor.

 

Algo que es muy notable, es esta posibilidad que surja de nuestro corazón sentimientos muy constructivos, si hacemos un pequeño esfuerzo con afinarnos con el Sol, sintonizarnos con el espíritu de la Navidad, esas fuerzas que dan vida, mucha vida. Así que, es un tiempo propicio para reconciliarse con alguien, perdonar y ser perdonados, limpiar el resentimiento, arreglar el pasado para estar en paz en el presente, amarnos en otro nivel, el nivel de la existencia, donde todos somos parte del SER.

 

Tiempo de dar lo mejor que tenemos en el corazón. Tiempo de aprender a no “mirar” a la gente como si estuviera más arriba de nosotros o como si estuviera debajo de nosotros a no ser que la estemos ayudando a levantarse, pues todos, sin excepción somos valiosos y tan hijos del Cosmos como cualquiera…

 

Desde todos los tiempos, hubo y hay seres humanos especiales, que nos señalaron el camino, hacia una humanidad cada día más sabia y feliz, uno de los más importantes para el planeta, personifico y logro hacer fluir a través de él, esa consciencia sublime, la consciencia Crística.

 

Recordando otros años, cuando eran tan difíciles estas fiestas, sobre todo la noche buena, que luego de la comida familiar, solo quedaba salir a bailar aturdido por demasiada comida y alcohol o estar solo, junto al lago pescando, fumando y mirando el agua o la noche estrellada, sin ningún sentido real, pero mucho más triste de lo normal. Siempre elegía ir a pescar pues, ni ánimo para estar de fiesta o con alguien, no sabía que pasaba, porque tanto vacío en el alma…

 

En esa etapa apareció de repente algo que fue y es fundamental en mi vida, conocer todo lo que brinda la RedGFU y la Orden del Acuarius, empezar a entender muchos procesos y especialmente este, de la Navidad.

 

Así es que, desde hace más de 32 años, estas fechas tienen como lugar más adecuado para aprovecharlas bien, un Ashram con Cámara de Iniciación en lo Sagrado, no más demasiada comida y vicios para compensar y evadir la depresión y la tremenda soledad o salidas nocturnas para cubrir el vacío existencial. Ya no hay vacío, no existe la soledad, solo la posibilidad de vivir y disfrutar la vida, cada día más conectado al universo, por medio de los seres humanos.

 

Aquí en México, la bella flor de “noche buena”, llamada originalmente Cuetlaxochitl, dicen que es un regalo de México al Mundo. El intenso color rojo que acompaña esta flor, hace referencia a la renovación de la vida, por lo que los ancestros del centro del Anáhuac la asociaban al renacimiento del Sol, en el Solsticio de Invierno.

 

Su floración en diciembre, durante el invierno, inunda el ambiente con su radiante colorido, portando un mensaje proveniente de pasados tiempos, asociado a la importancia de la ofrenda en fecha oportuna, al deseo sincero de que el universo y la vida continúe; también se asociaba a la nueva vida de los guerreros muertos en batalla, por lo que la cuetlaxochitl posee un alto contenido de simbolismo espiritual.

 

Poéticamente esta planta cultivada con esmero por los ancestros Aztecas – Mexicas, en el presente es conocida como “flor de navidad”, “estrella de navidad”, “noche buena”, más las ciencias le nombra “euphirbia pulcherrima”. En algunos países Papa Noel es un complemento, aun con todo su tinte comercial.

 

También es el día del Getuls, el novicio, el ser humano que toma la “espada” en el Gran Arcano y comienza a nacer de nuevo, haciendo de sí mismo alguien responsable y capaz, no solo de darse un mano para evolucionar, sino también de dar una mano a otros seres humanos. Esta vivencia de nacer de nuevo, es posible para cualquier ser humano, no importa lo que sea o donde este, el Sol nos ayuda a ser un poco mejores…

 

En el 84 conocí por primera vez un ser humano que relacione inmediatamente con los apóstoles y que conmovió mi alma, pues percibía en el Maestro José Marcelli, la vibración del Gran Maestre de hace 2000 años, con esfuerzo logre ser su discípulo y fui para empezar a prepararme en un Ashram y participar en la obra con él, cuando tuve los primeros momentos de intimidad, con toda inocencia le consulte de qué manera podía encontrarme con Jesús de aquella época, que seguía para poder estar más cerca y servir a esa Consciencia.

 

Homenaje al Maestro Jose MarcelliEntonces hablar de la Navidad y de ese espíritu es muy importante, por eso dejo al Sat A. José Marcelli en uno de sus tantos escritos con algunas de sus respuestas, que pude confirmar poco a poco…

 

” Como está dicho en la Tradición: “Cuando el Discípulo está preparado aparece el Maestro” … Por otra parte, el encuentro del discípulo con el Maestro permite la Iniciación de la Magna Obra Alquímica, que consiste en dotar al Discípulo de un nuevo vehículo, de un Cuerno de Luz o Cuerpo Crístico, que le servirá para centrar su conciencia en las dimensiones de lo Sagrado.

 

Esta operación comienza cuando el Maestro da su Bendición o Darshan al Discípulo y la trasmite la semilla de luz para que pueda “nacer de nuevo en espíritu y en verdad”, como dijo el Señor Jesús, el Cristo.

 

Por esta razón el S.M.A. Serge Raynaud de la Ferriere asentó con toda claridad en su libro “Los Grandes mensajes” que por lo menos una vez en la vida el maestro tiene que poner su mano derecha sobre cabeza de su Discípulo para que pueda establecerse la verdadera relación entre ellos; y agrego que no hay Maestros en el plano astral, ni por correspondencia, en la Línea de la Sagrada Tradición Iniciática Real y Solar. La Bendición de un Maestro a sus discípulos es, en realidad, una iniciación en lo Sagrado. Lo mismo sucede con los bautizos.

 

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