Primer debate presidencial: conozca las opciones

Pedro isnardo de la Cruz y Juan Carlos Reyes


El debate de anoche fue positivo para la consolidación de nuestra democracia.

El formato queda a deber libertades para atacar y responder directamente, como sucede en Europa y en los Estados Unidos. Vamos avanzando.

Habrá que conocer los resultados que las empresas que miden audiencias arrojan.

Nos preocupa el desdén y desinterés que los jóvenes siguen mostrando hacia la política.

En materia de combate a la corrupción, el reto que la candidata Sheinbaum llevaba a cuestas, al defender la gestión de todo el gobierno federal, era inmenso.

Lo hizo con inteligencia y magnanimidad, se mostró fría y con control emocional.

Se preparó con tiempo, con método, sabía los posibles ataques que iba a recibir y contó con respuestas articuladas.

El debate nos muestra también el temple y el cauce emocional de las adversidades.

Un segmento importante del electorado no vio el debate y, por lo tanto, no hará presencia en las urnas.

Los incentivos que tienen los jóvenes para involucrarse en la cosa pública los debemos de aportar todos.

¿Por qué no acuden las y el presidenciable a los campus universitarios y ahí en vivo responden directamente los cuestionamientos?

El nuevo Rector de la UNAM ha abierto, por cierto, esa compuerta. Hasta ahora nadie ha dicho ¡esta boca es mía!

En materia de salud pública, las propuestas se centraron hacia la universalización de beneficiarios, pero en accesibilidad y ejercicio presupuestal, dejaron mucho que desear.

No hay una propuesta de rediseño integral del modelo de país.

Están más centradas en los temas de la polarización nacional y menos en la capacidad de darle a los derechohabientes un sistema de atención en salud-cuidados-enfermedad-muerte digno, a la altura de las naciones más desarrolladas.

En lo fundamental, seguiremos sin decisiones presidenciales que resuelvan las desigualdades estructurales cotidianas en educación y salud, sin servicios de calidad, y con políticas públicas más asistencialistas.

Hay demasiada fe y confianza en la digitalización de todos los servicios, en un país con un universo de millones de pobres y en pobreza extrema, sin acceso a servicios digitales y sin una nueva generación de profesionales más capacitados en la atención de la salud, educación y la atención de violencias.

Debemos apostar a nuevas mentorías desde los pacientes, las y los cuidadores y desde los profesionales de lo social formados en nuestras universidades.

Máynez, por ejemplo, dice que debe darse defensoría a poblaciones vulnerables incluidos indígenas. La propuesta es irrelevante porque ya existe y no tiene mayor impacto.

En materia de anticorrupción la candidata Gálvez se mostró superficial, al pensar que otorgar la facultad para designar funcionarios anticorrupción a ciudadanos sin partido e implementar un concurso, resolverá el problema.

La solución radica en fortalecer a la Auditoría Superior de la Federación y derogar la prescripción y la caducidad, tanto en los tipos penales y en los tipos administrativos, para que, aunque pasen los años, las autoridades investigadoras puedan tener la posibilidad de hacerlo y acabar con la impunidad.

El papel de Máynez fue destacado, sus dotes de oratoria y su experiencia parlamentaria apoyaron sus propuestas.

Desafortunadamente, por una mala estrategia partidista, llega tarde a la disputa electoral.

Extendemos un reconocimiento al INE por la organización y excelente transmisión en redes del primer debate.

A nuestros compañeros Maerker y San Martín les mandamos un abrazo y una felicitación merecida por tan difícil conducción medial.

 

Pedro Isnardo De la Cruz es Doctor en Ciencias Políticas y Sociales y profesor en la UNAM. Publicó en 2017 Decisiones estratégicas presidenciales en EUA: El aprovechamiento de la ocasión en crisis de Seguridad nacional y Terrorismo. George W. Bush y Barack Obama (2001-2012).

Juan Carlos Reyes Torres es Licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana, con estudios en Ciencia Política y Administración Pública por la UNAM y profesor de Teoría del Estado.

Coautores de Para entender la 4T (2019), con el sello editorial de Stonehenge México.

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