Sin coartada
Dr. Alejandro Guzmán Mora
Morena llegó al poder con un discurso moral.
Hoy ese discurso se está cayendo a pedazos.
La designación por parte de Washington de los principales cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras cambió las reglas del juego. Trump firmó esa designación contra los cárteles de Sinaloa, Jalisco y Nueva Familia Michoacana poco después de asumir el cargo, y eso dio cobertura legal para abrir nuevas operaciones de inteligencia estadounidense (CNN Español, 2026). Al partido en el poder le tocó descubrir que sus alianzas territoriales empiezan a salir caras. Sinaloa es el caso que nadie puede esquivar y la lista sigue.
Los hechos, con nombre y fecha
El 29 de abril de 2026, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York hizo pública una acusación formal contra diez personas. Los acusa de «conspirar con líderes del cártel de Sinaloa para importar cantidades masivas de narcóticos a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos», alineados con la facción de Los Chapitos, y de recibir a cambio «millones de dólares» (La Silla Rota, 2026). La lista la encabeza el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya. A su lado, otros nombres de primera línea del morenismo sinaloense: el senador Enrique Inzunza Cázarez (antes secretario de Gobierno del estado), el exsecretario de Administración y Finanzas Enrique Díaz Vega, el exsecretario de Seguridad Pública y general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, y el presidente municipal con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez, entre otros. Los fiscales alegan que Rocha Moya se reunió con los hijos de «El Chapo» antes de las elecciones de 2021 y les prometió designar funcionarios favorables a sus operaciones; según la acusación, miembros del cártel sustrajeron urnas e intimidaron a rivales políticos para asegurar su victoria (Democracy Now!, 2026).
Lo que vino después no es teoría. Es expediente:
- 11 de mayo de 2026 — Nogales, El exsecretario de Seguridad Pública Gerardo Mérida Sánchez se entregó al Servicio de Marshals de Estados Unidos en la garita fronteriza (Milenio, 2026). Tiene 66 años; fue presentado ante un juez, se declaró «no culpable» y quedó recluido en una cárcel federal de Brooklyn (Grupo Animal, 2026). Según una fuente del Departamento de Justicia citada por El Universal, ha sido aceptado en calidad de testigo cooperante (Informador, 2026).
- 15 de mayo de 2026 — Nueva York (vía Irlanda). El exsecretario de Administración y Finanzas Enrique Díaz Vega se entregó a las autoridades estadounidenses; estaba de vacaciones en Irlanda desde semanas atrás y, desde el 29 de abril, había enviado abogados a Estados Unidos para buscar un acuerdo (La Jornada, 2026). Enfrenta tres cargos penales; la acusación sostiene que antes de la elección de junio de 2021 se reunió con Iván y Alfredo Guzmán Salazar y les entregó una lista con nombres y direcciones de opositores políticos de Rocha Moya para que los amenazaran y los obligaran a retirarse de la contienda (Aristegui Noticias, 2026). Los cargos: conspiración para importar narcóticos y posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos explosivos (Grupo Animal, 2026).
- 16 y 17 de mayo de 2026 — versión sobre San Diego. Trascendió en medios mexicanos que el senador Enrique Inzunza Cázarez habría sido detenido por la DEA en San Diego, California (El Imparcial, 2026). El propio Inzunza salió a desmentirlo este domingo desde Sinaloa, asegurando que no ha tenido contacto con autoridades de Estados Unidos ni ha contratado abogados (Aristegui Noticias, 2026b). Lo cierto es que, desde el 29 de abril, día en que se hizo pública la acusación, el senador no había sido visto en público; salió del Senado apenas se hicieron públicas las imputaciones y faltó a la sesión de la Comisión Permanente (La Silla Rota, 2026).
A todo esto, se suma un dato que tampoco se ha aclarado: medios reportan que la UIF congeló cuentas a Rocha Moya, sus hijos, el senador Inzunza y otros funcionarios; la presidenta Sheinbaum respondió en conferencia que «no tenía conocimiento y no lo pregunté» (Informador, 2026).
Y mientras tanto, en la mañanera
Una efeméride. Un enemigo del pasado. Un dato suelto sobre el sexenio anterior. La presidenta insiste en que faltan pruebas para detener y extraditar; la SRE reclama que no les han hecho llegar la información (Grupo Animal, 2026), mientras los acusados se entregan solos del otro lado de la frontera. Es la técnica de mover la conversación a otra parte. Funcionó durante años porque la oposición estaba dispersa y la audiencia quería creer. Hoy ya no es igual, porque el interlocutor dejó de ser solo el público cautivo de “los apoyos sociales”. Ahora también escuchan, el Departamento de Estado, del Tesoro y una DEA que ya no pide permiso. El New York Times publicó la semana pasada que el Departamento de Justicia está pidiendo a sus fiscales perseguir a los políticos mexicanos bajo normas de terrorismo (Diario de Juárez, 2026).
El problema de Morena no es de comunicación. Es que el relato de la honestidad valiente choca con la geografía real del poder en lugares como Sinaloa. Tres exfuncionarios del mismo gabinete estatal acusados, dos ya en manos estadounidenses, un gobernador con licencia y un senador escondido: en menos de tres semanas. Eso no es golpeteo. Es expediente. Y mientras desde el atril se repite que aquí no pasa nada, los expedientes del otro lado de la frontera siguen creciendo. Un partido que construyó toda su autoridad moral en señalar a los demás se está quedando sin respuesta cuando lo señalan a él.
