CUANDO EL DESTINO YA NOS ALCANZO.
INDIFERENCIA Y FUTURO DE LA HUMANIDAD.
Gerardo Sixtos López.
Sin duda estimado lector usted estará recordando la película clásica denominada “Cuando el destino nos alcance”, película futurista de 1973, bajo la dirección de Richard Fleischer, sobre una historia de Harry Harrison donde se muestra la muerte de la naturaleza y el contenido de las galletas verdes, que deben de comer los hombres del futuro para sobrevivir. Un film apocalíptico donde el premio para los condenados a muerte es poder disfrutar un video de escenas campestres que rememoraban el mundo rural, ya desaparecido para ese momento; nostalgia y memoria de un paraíso perdido frente al aterrador avance postindustrial.
Resulta que la ficción hecha futuro de un mundo destruido por la humanidad al día de hoy es actualidad, como nos enteramos diariamente de noticias de la transformación planetaria por el impacto a sus ecosistemas. Sin ir muy lejos, recientemente nos encontramos con la noticia que emite Alaska su primer aviso de calor en la historia, esperándose que en algunos lugares se alcancen temperaturas mayores a los 40° C, noticia inimaginable hace algunas décadas.
Así, podríamos citar ejemplos contemporáneos del deshielo de los glaciares, de la perdida de especies, del desecamiento de lagos aunados a incendios forestales, de grandes desastres terremotos y huracanes; la lista es larga y demuestran que los límites del equilibrio planetario han sido desbordados.
Greta Thumberg, joven activista ambiental que ha desafiado a los líderes mundiales con la premisa de que se está quemando nuestra casa y todo el mundo se muestra indiferente .Así es, pareciera que la indiferencia es la marca de nuestra época.
Ya que hablamos de películas, permítanme mencionar otra que muestra claramente el estado de cosas de nuestra actualidad, se trata de “ No mires arriba”, de 2021, bajo la dirección de Adam Mckay; es la historia de dos astrónomos que descubren que un meteorito impactara la tierra y tratan de alertar a la humanidad que está más preocupada por los últimos amoríos de las estrellas del espectáculo del momento, mediatizada por los políticos cortoplacistas que prohíben mirar hacia el cielo como una estrategia para desviar la atención sobre esta información. La gente voltea la cara y mira hacia otro lado, no hacia arriba, ignorando el final predicho por la ciencia.
Ya ni los llamados de líderes religiosos como el Papa Francisco que dedico su encíclica Laudato Si, en la que hace un llamado a un nuevo dialogo de cómo estamos construyendo el planeta, subrayando que los esfuerzos por los activistas han sido opacados por los poderosos, pero también por el desinterés e invita a establecer una conversación que nos una a todos.
Estamos asistiendo y somos testigos de la debacle planetaria y como en la película mencionada, preferimos el mundo de la indiferencia y de la inacción, ¿qué más tendría que pasar para concientizarnos?
