La pasión por contar historias

José Juan Marín

 

Lejos quedaron los años en que el Doctor Abdiel López Rivera, fallecido el 13 de Marzo de 2019, hace ya siete años, quien puso todo su empeño en fundar el Programa de radio «Micrófono Abierto».

Como tributo y homenaje a un hombre público ejemplar van estas palabras, aunque mis palabras no estén a la altura de su testamento cómo comunicador.

Fue un hombre que provenía de lo que Luis Donaldo Colosio llamó “la cultura del esfuerzo”: esa que no se aprende en grandiosos tratados ni en estudios de excepción, sino al ras del piso, en las cuestas del hambre, quemando suela y haciendo milagros con el diario vivir.

Fue en la Radio, hace poco más de tres décadas, donde el Doctor Abdiel se topó con la proyección social que da la radio a la palabra, y fue ahí donde, al fundar el programa «Micrófono Abierto», descubrió que quien recibe la investidura de la palabra tiene más responsabilidad que nadie, y algo todavía mejor: que el periodista es el historiador de lo inmediato.

Ahí, en su «Micrófono Abierto», el Doctor Abdiel López Rivera fue el cirujano de los dramas y dolores ocultos del alma social, el cable de alta tensión para que por él se expresaran el ama de casa, la trabajadora doméstica, el estudiante, el campesino y el trabajador de fábrica, diciendo verdades que casi siempre incomodan al político y al poder público.

Por esa razón, y porque las obras son inseparables de quien las crea, es necesario no olvidar con la inteligencia despierta, no olvidar con la sangre del corazón, no olvidar con las cicatrices del tiempo la gran enseñanza crítica que nos dejó, en presencia y en ausencia, el Doctor Abdiel López Rivera.

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