José Juan Marín
Millones de inmigrantes en Estados Unidos están viviendo con miedo. Desde que el presidente Donald Trump llegó a la Casa Blanca y empezó a perseguirlos de forma masiva.
Estás políticas de inmigración están asociadas con efectos negativos en la salud mental de adolescentes estadounidenses, que son hijos de padres inmigrantes, aseguró un informe presentado por la Universidad de California Berkeley.
Hoy Padres y madres viven con la angustia diaria de ser detenidos en cualquier momento, sin poder despedirse de sus hijos, sin saber quién los cuidará si ellos no regresan. Hijos que acuden a la escuela con el corazón apretado, temiendo que al volver a casa ya no encuentren a sus padres.
Las consecuencias de esta situación, prevé resultados negativos por lo siguiente:
Uno. 18 millones de menores en los Estados Unidos viven en familias inmigrantes, muchas de las cuales son originarias de México.
Dos. Aunque la mayoría de estos jóvenes son ciudadanos estadounidenses nacidos en ese país, el 7,3 % de los niños en edad escolar tienen al menos un padre inmigrante indocumentado, y esta proporción es mayor en California (10,2 %).
La palabra “ilegal” estuvo casi prohibida del lenguaje de los políticos para referirse a los indocumentados. Pero el presidente Trump y sus principales colaboradores utilizan la palabra “ilegal” constantemente. Es una manera de estigmatizar a una población que no es criminal.
Sentencia el periodista Jorge Ramos:
» Estados Unidos, rompiendo la promesa que aparece en la estatua de la libertad en Nueva York, ha dejado de ser el refugio de los perseguidos, de los pobres, de los cansados y de los que buscan libertad. Ahora, para muchos, es la república del miedo «
