Mario Ensástiga Santiago


Sobra decir que las elecciones del 2024 son de sobra las más importantes y estratégicas para el futuro inmediato de nuestro país, serán hasta este momento las elecciones históricamente más robustas, se disputarán poco más de 20 mil cargos de elección popular, podrán acudir a votar unos 98 millones de ciudadanos y ciudadanas de los 126 millones que habitamos en México.

De manera diferenciada habrá elecciones en las 32 entidades federativas, más de 20 mil cargos en disputa; por la Presidencia de la República; el Congreso de la Unión (128 Senadurías y 500 Diputaciones Federales); 9 gubernaturas; 31 Congresos Locales (1,136 curules); 1580 Ayuntamientos y un número importante de Presidencias de Comunidad en Tlaxcala y Juntas Municipales en Campeche) y 16 Alcaldías de la Ciudad de México.

La ruta al 2024 que transitan los partidos políticos han sido hasta ahora bastante complicadas y desgastantes en todos los sentidos, por el adelanto de las hostilidades electorales como no lo habíamos visto durante décadas, prácticamente faltan 8 meses para la jornada electoral del 2 de junio, muchas cosas todavía pueden pasar, encuentros y desencuentros, no hay la menor duda de que la verdadera contienda está entre los dos agrupamientos electorales más importantes, la Coalición Juntos Hacemos Historia y el Frente Amplio Va por México.

Veo que el proyecto de la 4t con todas sus fortalezas y debilidades sigue al frente de las preferencias electorales con Claudia Sheinbaum, a diferencia del Frente Opositor que poco a poco se ha ido debilitando con Xochitl Gálvez, la dinámica del Partido Movimiento Ciudadano y las posibles candidaturas independientes al parecer no ofrecen mayores expectativas de triunfo.

La gran meta para la 4t es desde luego ganar la Presidencia de la República, la mayoría calificada en el Congreso de la Unión, la mayoría de las gobernaturas de los estados, particularmente el de la Ciudad de México, los congresos locales y ayuntamientos del país; nada fácil, pero no imposible. Cuatro momentos de elecciones internas que Morena en principio tiene que transitar, hasta ahora mal que bien ha sabido superar los 2 primeros, la candidatura de Claudia Sheinbaum y las 5 candidaturas de mujeres y 4 de hombres a las gubernaturas de los estados; en breve veremos los resultados de las candidaturas al Senado de la República y las Diputaciones Federales, más adelante, el 10 de febrero del 2024 se conoceran las candidaturas oficiales a los Congreso Locales y Ayuntamientos.

Cada uno de estos 4 procesos internos tienen sus particularidades, sin embargo, las diferencias corren por lo menos en 2 variables importantes, la jerarquía de los cargos y por el número a definir; por jerarquía los más complicados el de la Presidencia de la República y la candidatura a la CDMX y las del Congreso de la Unión por definir; por el número de espacios las Diputaciones Locales y los Ayuntamientos, serán basta complicadas.

Las candidaturas al Congreso de la Unión, serán muy importantes porque ahí reside la posibilidad de poder realizar las reformas Constitucionales y Estructurales que necesita la 4t para seguir avanzado en el desmantelamiento del viejo régimen neoliberal y la instalación del nuevo régimen político humanista y transformador.

Por el interés, experiencia profesional y política me es más fácil perfilar mis reflexiones en el proceso de la elección de las planillas municipales , sigo absolutamente convencido que para la verdadera Cuarta Transformación de la República, es condición que se dé el fortalecimiento y desarrollo de los gobiernos locales de México (Ayuntamientos, Alcaldías, Presidencias de Comunidad, Juntas Municipales y Gobiernos Comunales, simple y llanamente de abajo a arriba).

El grado de complejidad en la que se encontrarán las Comisiones de Encuestas y Elecciones para procesar, metodológica, logística y financieramente la definición de quienes van a integrar las planillas municipales, es mayúsculo, el objetivo es que no haya demasiados conflictos y divisiones internas, en virtud de que son las elecciones de la base, de los que trabajan la contienda electoral a ras de suelo, sobra decir sus repercusiones positivas o negativas para el triunfo global de la 4t en el 2024.

El reiterado mecanismo de “encuestas” para definir las candidaturas de Morena, es un duro escenario de más 11 mil aspirantes, aún en el caso de que a la hora de la hora sean menos, de cualquier manera será un numero bastante respetado, ya que tendran obligadamente que acreditar 2 el Básico y el de Aspirantes a los Ayuntamientos, sería en mi opinión imposible procesar las dichosas encuestas para medir la percepción y conocimiento que la ciudadanía tienen de los suspirantes y aspirantes.

El caso de nuestra entidad hay que abordarlo en lo específico, por demas complicado y caldo de cultivo fácil de conflictos, la contienda entre 2 bloques, el del gobierno del estado y el que está fuera, el primer bloque con toda la plataforma y respaldo por la institucionalidad política, el segundo no tan compacto y unido como el primero; entrarán en juego varios aspectos y variables políticas, como el mayor trabajo territorial y de las redes sociales en Michoacán y a nivel nacional con las instancias superiores de Morena y en particular con Claudia Sheinbaum, ahí si que ambos bloques tienen posicionamientos diferenciados que van a definir las candidaturas.

Por lo anterior veo venir decisiones políticas centralistas, en principio la idea no me agrada, pero por los escenarios tan complicados a la vista, políticamente veo que van a ser necesarias, lo que si esperaría es que fuera un proceso general donde prive la razon humana. Ética y política de los equilibrios de las fuerzas internas reales de base en contienda, los perfiles éticos, experiencias sociales, partidarias y académicas de quienes finalmente vayan a recibir tan importantes desiganaciones.

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