Cábala del Abandono
Luis Girarte Martínez
Si Estuvieras en Casa
Te vivo en mi silencio.
Por no decir te amo,
muerdo letra por letra, las palabras.
Me sangra como herida
Tu voz chorreando lluvia.
Y en el pecho, golpea, como un canto
el verso de tu rostro,
los madrigales de tus manos,
el salmo de tu boca,
los himnos de tus ojos
y la elegía inconsolable, de tus pasos.
Te vivo
en la luz de los muros,
en el viento que puebla de lunas las ventanas
en las flores del huerto
y en la silla
puesta a propósito,
debajo del granado.
Te vivo
en el dolor de ya no verte,
en la noche sin sombra que clausura mis ojos,
en el pasillo,
baldío de tu presencia,
y en el rincón donde te busca
el canto, si te nombra.
Hoy siento que caminas junto a mi
paso con paso,
sombra con sombra,
nomás porque no sean otras huellas
las que vienen detrás
borrándonos el rastro.
