Su fin, en voz de la generación Z

 

El cotexto 15 de noviembre de 2025, marcha de la generación Z, ciudad de México, el entrevistador de adn Noticias, le pregunta a un joven de 20 años, el motivo de salir a Manifestarse, su respuesta es:

“Si algún Narco me escucha, no te tenemos miedo, vamos por ti»

 

Esta frase es fascinante y representa una ruptura discursiva crítica. Analizándola bajo la óptica sociológica (la narcocultura como fenómeno hegemónico, estético y de poder), esa declaración es un acto de rebelión contra los tres pilares fundamentales del sistema narco.

 

1.  La Quiebra de la «Pedagogía del Terror»

La narcocultura y el poder del crimen organizado se sustentan principalmente en el miedo. Sociológicamente, el narco ejerce una «pedagogía de la crueldad» (término de Rita Segato): exhiben violencia para enseñar a la población que ellos mandan y que la resistencia es fútil.

  • Al decir «No tenemos miedo», el joven desactiva el mecanismo de control principal del narco. Si el miedo desaparece, el poder simbólico del narco se desploma. El narco puede seguir teniendo armas, pero pierde su autoridad psicológica sobre la Es una desacralización de su figura intocable.

 

2.  El Llenado del Vacío Institucional (La Inversión del Rol)

El narco prospera donde el Estado falla (anomia).

 

  • La frase «Vamos por ti» es una apropiación de una función que corresponde al Estado (policía, justicia). Al enunciarla, la Generación Z está diciendo implícitamente: «Como las instituciones fallaron y no nos protegen, nosotros somos la nueva institución«. Es un reclamo de soberanía popular. No esperan a que el gobierno actúe; asumen la agencia del cambio, aunque sea retórica.

 

3.  La Des-romantización (Contra-Cultura Real)

Durante décadas, la narcocultura ha vendido la idea del narco como un «héroe rebelde» o un «proveedor exitoso» (el modelo del Capitalismo Gore).

  • Esta frase posiciona al narco no como un modelo a seguir, sino como un antagonista. Rompe con la aspiración. Para estas juventudes del movimiento generación Z, el narco ya no es el «Valiente» del corrido, sino el obstáculo para su futuro. Es el nacimiento de una verdadera contra-cultura que no busca imitar al opresor, sino erradicarlo.

 

4.  El Conflicto Generacional (Nuevos Valores)

La narcocultura es profundamente jerárquica, patriarcal y tradicionalista. La Generación Z tiende a valorar la horizontalidad, la justicia social y los derechos humanos.

  • El análisis: «Vamos por ti» implica una colectividad. No es un héroe solitario (como en las películas de acción o los corridos), es un «nosotros». Representa un choque entre el viejo orden (violencia, silencio, sumisión) y un nuevo orden (voz, acción colectiva, transparencia).

Conclusión

La frase no debe interpretarse como una amenaza de violencia física directa (guerra de guerrillas), sino como una declaración de guerra semiótica y cultural, el poder de la palabra, de la tinta en el papel.

La conclusión. Estamos presenciando una crisis de legitimidad de la narcocultura.

 

Durante años, la sociedad mexicana tuvo dos posturas ante el narco: sumisión (por miedo) o admiración (por la narcocultura). Esta frase inaugura una tercera vía: la confrontación cívica. Si la narcocultura depende de ser vista como «cool», poderosa o inevitable, la juventud está reescribiendo el guion, para mostrarla como arcaica, cobarde y repudiable. Es el primer paso para desmantelar el «fenómeno social total»: quitarle el prestigio al verdugo.

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