Cábala del abandono
Poesías de Retorno
Luís Girarte Martínez
AÚN estando lejos uno ama la tierra de su origen.
Siente, a la distancia, el calor que le sube por los pies,
que le llega a las manos, que le sube a los ojos.
Tiene el sabor de una guayaba,
el dulce del maguey,
el agrio del mezquite.
Tiene el canto del viento cuando vuelve
de andar las cuatro esquinas confesando su ausencia.
Tiene el rostro del alba
cuando a la luz se cuelgan las pupilas.
Tiene el dolor de atesorar, a solas,
la fístula incurable de todas las nostalgias.
Aún estando lejos uno quiere
guardar los restos de su cuerpo
en un palmo de tierra
de la que fue la cuna de su origen.
