Las imaginarias del escribano
Lugupe-Poeta
LA LOCURA CURA TODO
Desde que ocurrió el big-bang
nuestra ternura se expandió en
cada rincón del vacío
Alonso Medina Miravete
Quien diría que la vanidad, la lujuria
el odio y la gula sin medida
es un plato exquisito de los cuerdos
persiguen sin cesar la ilusión de la fama
sentados en la banqueta de pereza
fumándose los días soleados.
Acariciando la panza peluda
de la envidia, los sueños de grandeza
maldicen a toda hora, la vida
hasta lo sublime de su canto
vomitan sueños, pájaros azules
pero embalsaman los recuerdos.
Patean el presente continuo
arañando el futuro incierto
lamiendo la realidad fugaz
con lágrimas embotelladas
quien dijera tanto lamento
guardado en su soledad tempranera.
La locura cura todo
hasta el olvido
el dolor tan inútil
que se mastica a diario
con risas constantes de la nada
soberbia de ser sublime, famoso.
Ser maestro de la lujuria
ver la luna posando en un charco
dejando fuera toda lógica
para desatrampar el pensamiento
brincando como sapo panzón
queriendo besar a las princesas
La locura cura todo
hasta cura la terquedad
la ansiedad de sentirse cuerdo
sana la dicha, remienda las palabras
sin lastimar el coraje de decirlo
a gritos o quedar en silencio.

