Aprender a vivir bien
Cerrar Ciclos el Fin de Año
Tranquilino González Gómez
El ciclo de la vida es nacer y morir. Lo que pocos saben es que, durante la vida misma de un ser humano se renace y se cierran etapas en distintos momentos. El fin de año es una fecha muy propicia en que de manera natural podamos cerrar un periodo de tiempo para valorar las experiencias positivas y negativas vividas y los resultados obtenidos.
Diciembre es frio y un mes en que más sentimos y nos refugiamos en nuestro interior, con las emociones y la sensación del año que termina. El 21 de diciembre es la fecha tradicional del solsticio de invierno, en que el sol se encuentra más lejos de la tierra, y el alma al invernar se duerme para que en su sueño deje fluir los secretos del inconsciente a la vida.
El frio y la sensibilidad de cómo nos encontramos en esos momentos a veces nos cubren de tristeza, cuando la soledad interna y el no tener incentivos que le den impulso a nuestras ganas de vivir, nos provocan la angustia de un existir vacío y de negación, por lo que hay mucho alcohol y suicidios. Reconocer el valor de Ser y darle sentido a nuestro existir, con amor por nosotros mismos, son el gran secreto para gozar la vida.
En los momentos más obscuras es cuando mejor se ven las estrellas han dicho los poetas. La música es el secreto de la armonía que vibra en nuestro ser. El espíritu es el origen de lo que se expresa como vida, forma y pensar. Toda transformación y cambio profundo que renueva nuestra razón de ser es una muerte que permite el renacer de la vida. El miedo al cambio surge quizás de este miedo a la muerte.
La evolución es la ley esencial de la vida. Hay etapas a lo largo de nuestra vida en donde cerramos ciclos y volvemos a iniciar una nueva vida. La semilla al enterrarse en la tierra tiene que morir en la obscuridad para luego brotar, crecer y florecer en la luz. La transformación nos permite realizar la alquimia interna para que las experiencias pasadas se desintegren y se asimilen en una nueva visión con más sabiduría.
Cerrar ciclos es una etapa de nuestra vida que muere, en donde hay que enterrar lo que ya no nos sirve, en que cambiamos de modos de pensar y buscamos mejorar lo que hacemos, en que el sufrimiento de la muerte es una experiencia que nos hace más fuertes para acrecentar nuestra consciencia y fortaleza como seres humanos. El ave fénix renace de sus cenizas luego de cerrar un ciclo en cada etapa de su vida.
En los últimos días de diciembre, con el ánimo que nos produce el fin de año, además de la oportunidad de las reuniones con la familia, amigos y compañeros de trabajo para celebrar las vacaciones, la navidad y el inicio del nuevo año, tenemos la oportunidad de hacer un recuento de lo que hemos vivido durante este periodo de tiempo.
Nuestra vida tiene una razón de ser y a veces sólo algunos tienen claro el propósito de existir en esta tierra. Lo que la mayoría si tiene presente son los deseos de lo que quiere y las metas que anhela alcanzar, por lo que se hacen planes, estrategias y acciones para lograrlas.
Qué significa vivir un año de vida. Es la gran oportunidad que tenemos de disfrutar 365 días de amaneceres y atardeceres maravillosos. Cada día es la oportunidad de asombrarnos ante lo que se nos ofrece en las relaciones con los seres que amamos y con quienes convivimos cotidianamente en el trabajo y en los lugares a los que asistimos.
La vida no es algo fácil de sobrellevar. Los retos de cuidar nuestro cuerpo, la salud, el alimentarnos, el trabajo que tenemos que cumplir y hacerlo de la mejor manera posible, así como el dominio de nuestras emociones, el saber pensar bien para tomar las mejores decisiones, nos causan estrés y cansancio, que buscamos contrarrestar con las maneras que cada quien elige para divertirse y descansar.
El trabajo define lo que somos ya que muestra nuestra formación, la disciplina, y lo que producimos como resultado de la dedicación que le ponemos a lo que queremos. El amor y lo que amamos se resuelve en la comprensión y el compromiso de apoyar y cuidar la alegría y el crecimiento de quienes amamos. El espíritu requiere del saber, de vibrar en la unidad de todos, de la fe en la fraternidad humana, del yug y el yoga, y la meditación en movimiento que se hace acción en el servicio y la devoción del ser.
Vale la pena revisar la agenda de nuestras actividades del 2024, el estado emocional que manejamos, lo que hemos realizado acorde a lo que soñamos, a lo que pensamos, a lo que aprendemos y ponemos en práctica. La coherencia entre lo que pensamos y hacemos es un ejercicio que mucho nos puede ayudar. El renacimiento vendrá y el año nuevo nos traerá nuevas esperanzas y nuevos desafíos, Cada cosa tiene su tiempo, hoy es momento de reflexionar y meditar lo que fue este 2025.
