Mario Ensástiga Santiago
Las acciones imperialistas y neofascistas del gobierno de Donald Trump, han provocado en el mundo una cantidad de reacciones a favor y en contra. En nuestro país la reacción es la creación de frentes políticos de las izquierdas para organizar un frente antiimperialista que organice acciones de rechazo y de solidaridad a los pueblos hermanos de Venezuela, Cuba y Colombia. Me remito en ésta ocasión particularmente a dos experiencias en curso de frentes anticapitalistas en Morelia, en otra ocasión abordaré lo relacionado a la organización frentista de las distintas expresiones de las derechas en México.
Por suerte, recientemente recibí la invitación para asistir a dos reuniones con el mismo objetivo, el de ver las posibilidades de construir un frente anticapitalista de oposición a las políticas agresivas de Donald Trump, trasgresoras de las economías y soberanías nacionales, que violan los derechos humanos nacionales y de varios países, particularmente de América Latina que junto con México son los que más nos interesan y preocupan.
A la primera reunión que asistí, por fortuna en su mayoría con compañeros y compañeras que conozco desde hace buen rato, algunos y algunas del magisterio, otros integrantes de grupos culturales, la mayoría simpatizantes y militantes de Morena. Las participaciones giraron en torno a la grave situación de crisis política en algunos países y regiones del mundo, situación que más adelante pueden impactar en nuestro país. Se habló de la necesidad de responder colectiva y organizadamente al imperativo ético y político del momento, en función del compromiso social y político que tenemos, hace décadas, por las mejores causas del pueblo.
Aunque el intercambio de opiniones y propuestas de cómo abordar la construcción de un frente antiimperialista y sus principales tareas quedó abierto, es claro que el aspecto central es fundamentalmente poner sobre la mesa la construcción del referido frente, independientemente de las tareas y compromisos que tenemos por cuenta propia, una instancia amplia, incluyente, plural, tolerante, solidaria, de organización democrática y conducción política horizontal.
Consideramos que la creación de este frente debe organizarse fuera de Morena, dado que todo el país requiere realizar con toda claridad y contundencia acciones en contra del gobierno de Donal Trump por las fuertes repercusiones negativas al gobierno del segundo piso de Claudia Sheinbaum. Morena tiene once mil afiliados y es una fuerza popular muy potente, pero está limitada por las dinámicas electorales.
Otras cuestiones importantes son relativas al reconocimiento de que la 4t ha conquistado importantes espacios políticos, el gobierno federal, la mayoría del Congreso de la Unión, gobiernos estatales, congresos locales, gobiernos municipales y alcaldías, pero aun hay en sus filas personajes, intereses y prácticas muy distantes y contrarias a los postulados filosóficos, ideológicos y políticos de los documentos básicos de Morena.
De igual manera se reconoce que en México, de alguna manera, se ha fortalecido el progresismo, se han alcanzado importantes frutos sociales, económicos y políticos para el pueblo en lo general y para los más pobres, como ninguna otra organización democrática, de izquierda, popular, socialista y comunista ha podido lograr en el pasado y presente; sin embargo la 4t no se ha consolidado del todo, no se puede afirmar que se ha alcanzado “el no retorno al viejo régimen”, Morena enfrenta serias contradicciones internas de unidad política.
En lo local basta ver cómo andan de las greñas los dos principales bloques políticos internos en Michoacán, por la disputa desde ahora y hace meses por la gubernatura del estado para el 2027; si bien se ha incrementado la consciencia social y política del pueblo, pero no se ha acompañado de un adecuado modelo de organización democrática y popular, más allá de los procesos electorales. El frente por consecuencia no estará en contra de la 4t, pese a que se tengan justificadas críticas y lealtad política al proyecto de transformación de México y la instalación de un nuevo régimen político.
En consecuencia este frente puede ser un importante polo de atracción y organización de todos aquellas mujeres y hombres morenistas o no, para manifestar colectiva y organizadamente su indignación y deseo de encarar desde lo necesario y posible las políticas neofascistas de Donald Trump y los intentos de la derecha conservadora y extrema derecha neofascista de México, para que el ejército de los EU de Norteamérica invada nuestro territorio, como sucedió en la negra página de nuestra historia de 1847, cuando la bandera de los EU estuvo ominosamente por diez meses en la asta bandera del palacio nacional y la pérdida de un vasto territorio del norte de nuestro país.
En relación a la segunda reunión a la que tuve la suerte de asistir, está integrado por personas que forman parte de varios agrupamientos sociales y políticos, como los profesores de la de la “fracción rosa” de la CNTE, miembros del Movimiento de Liberación Nacional, del PRT, de una Colectiva, del Partido Socialista de México, de defensores de “la Loma”, y otras personas y pequeños agrupamientos ideológicos y políticos que desde hace algunos años manifiestan una trayectoria de solidaridad internacionalista con los pueblos desde una visión de izquierda socialista.
Al igual que el otro grupo de intenciones frentistas, se promueve un frente amplio, plural, incluyente y democrático, es evidente que si bien es cierto que es un agrupamiento de diversas expresiones de las izquierdas, visiones y prácticas que van desde las más moderadas críticas a las más severas en contra de Morena, del gobierno de Michoacán y gobierno del segundo piso de Claudia Sheinbaum.
En la primera reunión se acordó impulsar el Comité Antiimperialista en Michoacán, se informo de la invitación para acudir el próximo jueves por la tarde a la proyección de una película a instancias del Comité de Solidaridad con Palestina en Michoacán, el jueves 12 de febrero y ahí continuar con las propuestas de construcción del frente en Michoacán, también asistir para conversar sobre la perspectiva del frente en Michoacán y una segunda reunión para el jueves 17 de febrero; Les invito a asistir el próximo sábado 14 de febrero a la CDMX a la constitución del «Frente Antiimperialista Mexicano».
Sé que al igual que en Morelia hay muchos otros procesos de organización antiimperialista a lo largo y ancho del territorio nacional; en Morelia por lo pronto lo deseable es la conjunción de ambos esfuerzos para la creación de un gran frente unitario antiimperialista en Michoacán, el gran reto es superar las viejas experiencias sectarias, marginales, dogmáticas y protagonismos estériles, que por muchas nos han impedido a las fuerzas de las izquierdas socialistas y comunistas ser una auténtica alternativa social y política para el pueblo de Michoacán y México. La grave situación de crisis política actual nos convoca a poner al centro las coincidencias para avanzar, y las diferencias y matices hacerlas a un lado, se trata en esta ocasión de coadyuvar generosamente a la construcción del Frente Antimperialista de Michoacán y estar a la altura de las circuntancias históricas que la coyuntura neofascista de Donald Trump nos impone.
