Cábala del abandono

Poesías de Retorno

Luís Girarte Martínez

 

RECUERDO el primer sol.

Uno no sabe lo que la luz predica

hasta que siente, sobre la piel, el picotazo de su voz.

Ni siquiera presiente que en la espalda

se cuelga un garabato semejante a su cuerpo.

Uno no escucha lo que el agua dicta.

Uno es sordo y ciego

al milagro del sol del primer día.

Uno,

apenas es un hombre con los ojos quebrados,

con los pasos baldíos,

con la esperanza enferma.

Uno.

apenas es un hombre

propenso a los estragos del olvido.

 

 

 

 

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