Educación Ciudadana

Tranquilino González Gómez

Ante la falta de una educación ciudadana en Michoacán y en el país existe la gran necesidad de buscar los espacios y las propuesta de una educación ciudadana activa y critica, que permita clarificar las nuevas circunstancias y abonar hacia procesos integrales de democratización social, así como hacia el empoderamiento de los movimientos sociales, que demandan un nuevo marco jurídico y un nuevo sistema de participación política para que las personas honestas, trabajadoras, preparadas y con intereses en beneficio de la sociedad cuenten con las oportunidades de participar activamente en las decisiones de gobierno.

La sociedad civil hoy requiere contar con un espacio en donde se le ofrezca una formación educativa ciudadana, que desde el conocimiento de la estructura del poder le permita actuar con conocimiento de causa en la vida política, económica y social de México, y así contribuir a clarificar y buscar soluciones a algunos de los serios problemas que actualmente se presentan en nuestra sociedad nacional.

Graves problemas tiene nuestro país que pudieran encontrar respaldo para su solución en la educación ciudadana: La sostenida disminución de la participación de los jóvenes y la ciudadanía en los procesos electorales, por la pérdida  de credibilidad de la sociedad en los partidos políticos, lo cual va en detrimento de nuestra democracia;  el aumento de la distancia entre sociedad civil y los representantes de los cargos de elección popular, lo cual pone en riesgo la legalidad y legitimidad de la representación gubernamental, así como limita y cancela las alternativas democráticas de elección popular.

La ciudadanía ante el hartazgo de la corrupción de sus gobiernos y el mal manejo de  los recursos públicos, ha buscado con el ejercicio del voto, los cambios que requiere para transformar esta enorme desigualdad social que vive, como se vio con el triunfo primero de Vicente Fox, y los resultados electorales apabullantes que obtuvo Andrés Manuel López Obrador, con su propuesta de la Cuarta Transformación, y  la separación del poder político de los grupos económicos dominantes que siempre han estado detrás de partidos como el PAN y el PRI.

Problemas tan importantes como el de la seguridad en un país tan violento e inseguro, los fuertes problemas de salud pública que se orientan a atender las enfermedades más que en el cuidado de la salud, requieren de nuevos enfoques sustentados en una buena alimentación, en el deporte y en el descanso, al igual que la educación requiere una profunda reforma que responda realmente a las necesidades de conocimiento, de capacitación laboral y de desarrollo humano, que solo podrán encontrar soluciones en la medida que la propia ciudadanía este más consciente de sus responsabilidades y de sus potencialidades.

 Es tan importante para la sociedad mexicana hoy en estas circunstancias contar con la información y la formación que le clarifique este momento y su significado, a efecto de no volver a caer en manos de los grandes intereses económicos y políticos. La educación ciudadana se convierte así, en un eje temático central en el debate educativo, que requiere integrarse a la educación formal, en virtud de su amplio significado y posibilidades que rebasan y trascienden ya la educación cívica.

La Escuela es por naturaleza un espacio público y tiene un rol fundamental en la formación de un nuevo modelo de ciudadanía, es por ello que una formación ciudadana democrática y participativa requiere cambios en la gestión escolar, pues impugna la renovación de la práctica pedagógica de implementación curricular y también reclama una apertura a distintos espacios de participación y alianzas permanentes con las comunidades locales. Las escuelas pueden colaborar desde sus prácticas a impulsar mecanismos que incrementen la participación en y de las comunidades, así como de los cambios que hoy vive nuestro país.

Deja un comentario